LA PREPARACIÓN FÍSICA EN EL FÚTBOL

FotoBlogOscarLa preparación física ha evolucionado mucho durante los últimos años. Ya no solo por sus mejoras gracias a la tecnología y la especialización de los profesionales, sino en el ámbito teórico, al descubrir qué efectos tienen los entrenamientos físicos en el comportamiento del deportista dentro del campo, y más concretamente, en el aspecto futbolístico, que es lo que nos interesa.

Durante muchos años se ha querido hacer pensar que lo primero es formar a un atleta, al deportista global, y posteriormente prepararlo para jugar a un deporte específico. Es decir: para ser resistente, carreras por la montaña; si se busca la velocidad, series de 100 metros en una pista de atletismo. Y después, adaptar esta resistencia o velocidad a un deporte concreto. Desde mi punto de vista esto es un error, ya que cada deporte requiere un tratamiento específico.

Pero este pensamiento no tiene términos absolutos. Hay grandes entrenadores que siguen trabajando el aspecto físico con poca relación a las situaciones de juego. Por ejemplo, el actual entrenador del Olympique de Marsella, Marcelo Bielsa, utiliza para preparar a sus jugadores la carrera continua en el monte o los circuitos de fuerza en pista americana.

Si nos centramos en la pre-temporada, ahora que muchos equipos acaban de iniciarla o lo van a hacer en los próximos días, hay varios tópicos sobre ellas. Decía Paco Seirul·lo, histórico preparador físico del Fútbol Club Barcelona en los mejores años de su historia, que “entrenando durante un mes es imposible que un jugador esté preparado para toda la temporada”.

A veces, se considera que es necesario hacer entrenamientos dobles y triples para obtener una mejor preparación. El jugador cree que, si no acaba cada día de pre-temporada con quemaduras en los pies y una bombona de oxígeno en la habitación, no está entrenando duro y preparándose para lo que viene. Esto es un error que lleva a la fatiga en cuanto se disputan dos o tres partidos oficiales.

Por eso, afirmaba el actual Director de Metodología del FC Barcelona que “para mí lo correcto es prepararse para el primer partido exclusivamente. Después para el segundo… y así. No se puede hacer una pre-temporada entrenando dos semanas seguidas en tres turnos sin tocar el balón. Perjudica y no es útil”. Esta perspectiva también la defiende su alumno aventajado Rafel Pol, actual preparador físico del Barcelona de Luis Enrique y autor del libro “La preparación ¿física? En el fútbol: el proceso de entrenamiento desde las ciencias de la complejidad”.

En 2004, José Mourinho hacía una interesante reflexión: “para mí no existen los jugadores que están en forma o no lo están, sino que hay jugadores adaptados o no a una forma de jugar. Para mí, resistir es estar adaptado a una idea de juego y ser capaz de realizar las acciones individuales y colectivas implícitas en esa forma de juego”.

Mourinho aplica sus entrenamientos según la idea de Vítor Frade sobre la ‘periodización táctica‘, un modelo que defiende lo siguiente: “si la base del rendimiento es la organización del juego sobre el campo, lo deportivo debe estar supeditada a su desarrollo”. Por eso, el trabajo de preparación física está inmerso en las diferentes propuestas metodológicas que se buscan en el desarrollo de las diferentes fases o momentos de un partido.

El entrenador luso asegura que “es ridículo” preparar un ejercicio al que luego no te vas a enfrentar en el terreno de juego. “Por eso”, asegura el técnico luso, “no podemos pensar que el futbolista mejora su resistencia corriendo en la playa. En todo caso mejorará su salud, ¡y la salud es buena!.”

Lo mismo ocurre con el gimnasio, tantas veces mitificado. Se dice que un futbolista es más fuerte conforme más músculos aglutina. Lanzamos una pregunta: ¿para el deporte que practica, por ejemplo, quién está mejor  preparado físicamente, Andrea Pirlo o Julio Baptista? Generalmente se suele decir que el segundo. El que escribe, considera que el primero. Estar en un gimnasio haciendo pesas no ayuda a entrenar la fuerza para el fútbol. Sí puede ayudarte a sentirte bien contigo mismo o a estar mejor preparado en otros ámbitos. Pero no en el fútbol, en el juego.

Uno de los mayores argumentos que se dan a la llegada de Rafa Benítez al Real Madrid es que, con él, el equipo volverá a estar al máximo nivel físico, ya que es “duro” en la preparación física.  Cuando se achaca un mal resultado deportivo a la condición física, se obvian detalles fundamentales como lo táctico o la importancia de lo psicológico. Pero decir que un equipo “no está bien físicamente” o que “fulanito no llega a las ayudas porque no puede con su alma” es caer en el tópico fácil y no adentrarse e el verdadero quid de la cuestión.

En este punto, lanzo un par de preguntas: ¿acaso se ve a un equipo que ganando 4-0 esté cansado? ¿Y, por ejemplo, si Gareth Bale hubiera anotado alguna de las tres opciones claras que tuvo en el Santiago Bernabéu ante la Juventus de Turín, se hablaría del problema físico -que era evidente, pero no único- del Real Madrid?

Un punto interesante es el de las rotaciones. ¿Se hacen para que el jugador esté mejor físicamente? Una rotación significa tener más elementos competitivos de plantilla, prevenir lesiones o permitir que el jugador titular descanse, principalmente, en el aspecto psicológico. Pero a menudo, se utiliza como indicativo de una mala temporada la ausencia de rotaciones porque eso hace, según muchos, que el jugador llegue físicamente en peor situación al final de la temporada, cuando se deciden los títulos. Lo físico es un detalle micro y nunca es la principal causa del éxito o fracaso de un equipo. Aunque para el aficionado o periodista de turno achacar lo positivo o negativo de un resultado a la condición física es la deducción simple y fácil.

Otro aspecto fundamental en la preparación física y la metodología de entrenamiento es el de la repetición o, mejor dicho, su ausencia. Los entrenamiento deben ser cambiantes, nunca realizar dos iguales. Sí al máximo nivel de intensidad y compartiendo algunos objetivos y movimientos concretos, pero nunca del mismo modo. Evitar la repetición permite que el jugador no caiga en el aburrimiento y la desidia.

En el minuto tres de partido de la última final de la Champions League, Andrés Iniesta estuvo más rápido y le ganó la posición a Arturo Vidal, que no llegó a la cobertura. Ivan Rakitic hizo lo propio con Paul Pogba. ¿Cuál de las dos duplas es más potente en lo físico? A priori, la juventina. Para jugar a fútbol, o mejor dicho, al fútbol que plantea el Barcelona, Ivan y Andrés ponen en disposición de una mejor manera sus aptitudes físicas.

Por eso, para ir concluyendo, considero que en la actualidad la preparación física debe ir siempre ligada a la manera de jugar que tiene cada equipo y las diversas situaciones de juego que suele afrontar. Esta nueva perspectiva que interrelaciona lo físico con lo mental, lo táctico y lo técnico, es cada vez más extensa y aceptada por el fútbol de élite y unos preparadores que están cada vez más preparados para optimizar los recursos de sus jugadores.

Ismael Ledesma es periodista, coordina el Magazine de Martí Perarnau y colabora con el Departamento de Comunicación del Levante UD. En Twitter, @Ismael_Ledesma.

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