REFLEXIÓN DE ENRIC SORIANO

El ILUSIONISTA GUTI

 

EnricJosé María Gutiérrez “Guti” fue un futbolista con magia. Son muchos los que dicen que si hubiese tenido la cabeza de Raúl González, habría sido uno de los mejores de la historia. ¿De veras ustedes lo creen? Yo creo que eso es discutible. La gran mayoría de genios de este deporte tenían algo de polémicos.

Georgie Best, Romario, Ronaldinho, Maradona, Mágico González…Tampoco quiero ser mal interpretado. No quiero dar a entender que ser polémico te acerque a ser mejor jugador; sino que esta serie de jugadores no veían el fútbol como una profesión, sino como una diversión. Pisaban el verde para divertirse durante 90 minutos. No conocían la presión, el miedo escénico, por esta visión que tenían. Y esto les permitió interpretar el juego de otra forma. Una forma más cercana a la  fantasía.

El madrileño era el más claro ejemplo de esto que acabo de exponer. Era un ilusionista, liberaba de rivales a sus compañeros como Houdini liberaba a la gente de todo tipo de nudos. Creo que tampoco habría que tildar a Guti de mago, porque sí sabíamos cómo hacía las cosas, digamos que no hay truco. Pero por otra parte, pese a saber qué hacía, cualquiera de nosotros sería incapaz de hacer lo que Guti, pese a mucho entrenamiento. Esto es el valor del talento, que es innato, pero hay que desarrollarlo.

Era el maestro del engaño. Un futbolista que enseñaba el balón por una parte y lo tocaba por otra. Un genio de la finta. Mis ojos no han visto un jugador con el dominio de la finta que poseía Guti.Miraba lejos, tomaba la carrera como si fuese a hacer un envío largo hacia la zona débil, y en el último momento giraba el tobillo y se la entregaba rasa y al espacio al que se desmarcaba a por su espalda. Ese pase podría ser bautizado como el pase de Guti, el pase de un genio.¿Cuántos goles habrá regalado con este tipo de pases con finta? Sobre todo cuando una vez superados los ¾, se encontraba en el sector derecho (mucho más favorable para el giro de tobillo, ya que es zurdo).

Se tiene una concepción de la verticalidad muy cerrada: un jugador es vertical si es rápido de desplazamiento y rompe a la espalda de la defensa rival. Bajo esta concepción del concepto verticalidad, Obafemi Martins sería el más claro ejemplo de jugador vertical. Pero, ¿Guti es más vertical que Martins? Yo creo que no hay gran diferencia entre ambos en lo que a verticalidad se refiere. Bueno, no la hay si entendemos la verticalidad como yo lo hago: capacidad para hacer que tu equipo progrese en el juego.

Con esta definición, Martins no dejaría de ser vertical, ya que permite a su equipo progresar mediante desmarques de ruptura constantes a la espalda de la línea defensiva rival. Pero Guti no se queda atrás: siempre que tenía espacio por delante, se la quedaba. No soltaba, él conducía, avanzando metros, hasta que se topaba con un rival y soltaba al hombre libre que su conducción había producido.Pero el aspecto que más demuestra la verticalidad de Guti es, sin duda, su pase. Ayudaba en la salida de balón a menudo porque sus pases permitían avanzar. Eran pases verticales, que batían líneas de presión. Pocos jugadores daban pases tan verticales que llegasen a un destinatario con ventaja, como Guti hacía. Eran pases largos, raseados, de cerca de 20 metros, e imprimiendo al balón cierta velocidad. Guti era sinónimo de progresión en el juego.

Pero el verdadero peligro de Guti llegaba al ocupar zonas cercanas a ¾ de campo, donde uno de sus pases verticales batía a la última línea y el destinatario sólo tenía que superar al portero. A partir de ¾ era donde más peligro tenía el madrileño, porque a partir de esa línea imaginaria es donde más valor se le da a la mayor de las virtudes de Guti: la imprevisibilidad. Era un futbolista que dominaba las 3 claves que puede tener la imprevisibilidad, lo impensado, el caos, lo imaginativo…en este deporte:

  • Excepcional visión de juego: Guti veía más y mejor que el resto de jugadores. Era consciente de la posición, la velocidad y dirección de carrera… de sus compañeros, pero también de los rivales. Era consciente de todo lo que sucedía en el terreno de juego, y además poseía una creatividad innata que le hacía ver cosas que otros son incapaces de ver. Hacía cosas que a otros no se les ocurriría hacer, pese a que luego eran totalmente eficaces, tan eficaces como mágicas e imprevistas.
  • Cultura táctica: entendía el juego como nadie, sabía qué hacer en cada momento, tenía un nivel altísimo a la hora de tomar decisiones. Éstas solían ser las mejores para la situación en que se encontraba, pero además era capaz de tomarlas a una velocidad increíble. Capacidad de percepción, asimilación y ejecución elevadas a su valor más alto.
  • Timing: en el fútbol, las ocasiones de gol aparecen y al momento desaparecen, la clave está en tomar la decisión correcta en el momento en el que la ocasión aparece. Ahí es cuando el timing adquiere una gran importancia: hay que tomar la decisión en el momento adecuado, eso mientras ocupas el espacio correcto para poder ejecutar bien. Hacer las cosas cuando toca.
  • Dominar el “tiempo de reacción premotriz”(estímulo-orden llega al cerebro) y el tiempo de reacción motriz”(orden llega al músculo-inicio del movimiento) Timing= precisión en la acción técnica y en el momento de ejecutarla, ajustar tiempos y espacios. Y esta capacidad la tenía porque sabía cómo actuaban sus compañeros, a menudo podía decidir desde el instinto y así es más fácil que el timing sea el correcto.

Guti era un ilusionista al que siempre valía la pena ver. Siempre era capaz de sorprendernos desde su imprevisibilidad. Recuerdo el taconazo en Riazor a Benzema para que marcase a placer. Y es que el taconazo es posiblemente una acción muy imprevisible. Y Guti lo tenía como uno de sus múltiples recursos, a utilizar cuando nadie lo esperase siempre y cuando ese taconazo produjese algo. Siempre tenía un hueco para la sorpresa.

Guti era imprevisibilidad desde la correcta toma de decisiones, teniendo en cuenta su visión de juego, cultura táctica y timing en la ejecución. Para entender a  Guti hay un partido que lo define perfectamente como futbolista. El que realizó en la temporada 2003/04 en el Bernabéu contra el Athletic Club.

Impresionante partido en el que marcó llegando desde atrás, asistió mediante un pase con finta, y también con un imprevisible taconazo a la espalda de la línea defensiva rival mientras ésta salía, posibilitando a Zinedine Zidane para superar al portero. Guti es un jugador que se fue. Tardaremos en volver a ver a alguno como él. Hasta entonces podemos deleitarnos con algunos de sus recitales vía YouTube. Es un jugador que ha dejado huella por su heterogeneidad. Un genio, un mago; un ilusionista.

//

Anuncios
Etiquetado , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: